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martes, 4 de marzo de 2014

Florida - Miami/Orlando - Parte 4

Hace unos meses atrás, cuando comenzaba a pensar cómo haría para relatar mis experiencias en el estado de Florida, me veía en una posición difícil. Por lejos, ha sido el lugar (fuera de Uruguay) donde más tiempo he estado, así como uno de los lugares que más he podido recorrer en varias ocasiones. Podría seguir lo que viene siendo costumbre para cada ciudad: escribir lo vivido cronológicamente sin complicarme demasiado. Sin embargo, opto por algo distinto esta ocasión.

Si el lector ha caído por acá sin demasiada información previa, le recomiendo pasar por:


Allí comienzan mis relatos respecto al mencionado estado.

Pues bien, es momento de hablar de un tema recurrente cuando un turista pasa por Miami (y alrededores): las compras. A lo largo de esta entrada, pretenderé hablar acerca de shoppings y lugares similares que pude visitar y recorrer varias horas. El lector deberá comprender que no relataré experiencias en los centros comerciales más chic de la Florida, sino que muy por el contrario, apunté al segmento de establecimientos low cost. Aclarado esto, comencemos.

Cronológicamente, el primer lugar que visité se denomina Premium Outlet y está ubicado en la ciudad de Orlando, Florida. El lector frecuente podrá recordar que en la segunda entrada de Florida, ya mencioné este lugar. En breves palabras, es un shopping de outlets, con la característica principal de ser a cielo abierto. Como muchas veces es complicado imaginarse un lugar a partir de su descripción, dejo una imagen:


Tal y como puede verse en la imagen, hay outlets de muchísimas marcas (famosas y no tanto) que forman un centro con más de doscientos locales. Si uno de los objetivos de una persona al visitar este tipo de lugares es comprar compulsivamente, recomiendo dedicar un día entero a recorrerlo. Con paciencia, pueden encontrarse ofertas que rayan lo ridículo y que permiten ahorrar una buena cantidad de dólares. A diferencia de un shopping tradicional, las veces en las que he podido ir a Premium Outlet, si bien había una considerable cantidad de gente, se podía caminar sin andar pechándose con otros, quizás esta sea una ventaja de su enorme tamaño.

Pasaré ahora a hablar sobre tres centros comerciales que se encuentran en Miami y alrededores: Aventura Mall, Sawgrass Mills y Dolphin Mall. Como consejo (sobre todo para los dos primeros lugares) en caso de ir en auto, recomiendo prestar especial atención al lugar donde se lo deja.

Tal como indica su nombre, Aventura Mall se encuentra en una zona denominada Aventura, apenas al norte de North Miami Beach. Si se conduce por la Collins Ave. desde el sur, se podrán ver (a la derecha) múltiples torres construídas por el magnate Donald Trump, muchas de ellas incluso, cuentan con playas privadas para que sus usuarios no se junten con la chusma (?). Volviendo al tema principal, Aventura es un shopping gigante (comparando con cualquier shopping montevideano). Pude conocer este centro comercial en la mañana de un día entre semana, por lo cual, no me llamó la atención la poca gente que transitaba por los pasillos del lugar. De hecho, uno de los pocos lugares con alta concurrencia era un Starbucks en uno de los pisos superiores. Café en mano, pude conocer una casa de la marca Ferrari, con una réplica de un auto de carreras dentro del local. Macy's también era parte de Aventura Mall. Sin embargo, la mayoría de las marcas que se encontraban en este shopping no me resultaban conocidas y como detalle, en ninguno de los locales se veían los precios en las vidrieras. Mala señal. Evidentemente, el único consumo que hice en Aventura Mall fue un rico café.

Sawgrass Mills es un establecimiento que se encuentra bastante más al norte que Aventura, apenas al oeste del aeropuerto de Fort Lauderdale y apenas al este de los Everglades. A diferencia del shopping anterior, en Sawgrass Mills uno puede romper la chanchita tranquilo y gastar unos buenos dólares sin remordimiento. Las principales marcas tienen su local en este shopping y la mayoría de ellas son outlets, con lo cual se pueden conseguir productos realmente más baratos que su precio original. Ojo, no todos los productos se encuentran tan baratos, pero recorriendo un poco se obtienen precios únicos. Es más, existen algunas casas como Marshalls o T.J.Maxx, en donde se pueden encontrar productos de marca a precios incluso más baratos que en su local oficial. Algo interesante de este lugar, es un lugar para ir a comer llamado Rainforest Cafe. El mismo, se encuentra decorado como si se estuviera en medio de una selva, con múltiples maquetas que representan animales, tal como muestro en la siguiente imagen:



Finalmente, en Sawgrass probé algo típicamente estadounidense: los Pretzels de canela. Son altamente recomendables!

El último shopping del que hablaré es Dolphin Mall. El mismo es un shopping muy cercano al aeropuerto principal de Miami y es ideal para visitar el último día y luego emprender el retorno. En este caso, seré un tanto más breve; Dolphin Mall es muy parecido a Sawgrass Mills, aunque bastante más pequeño. A nivel de precios, creo que Sawgrass tiene mejores ofertas, aunque quizás también dependa de la época del año en la que se vaya. Como comentarios culinarios, contaré brevemente dos vivencias: por un lado, en este mall probé el pollo más exquisito que comí en mi vida (no sé que tenía, pero parecía bañado en una salsa con naranja y miel), por otro lado, probé jugo de caña de azúcar (pasan las cañas por una prensadora y del otro lado sale el jugo) que resultó ser bastante dulce.

Como bonus track, mencionaré Sports Authority, no es un shopping sino una casa de deportes con muy buenos precios. Recomendado si se busca comprar calzado o (como yo) raquetas de tenis.

sábado, 29 de septiembre de 2012

New York City - Parte 8

Viajar envicia. O por lo menos, a mi me ha enviciado. Te queda siempre esa sensación de que fue poco y ganas de más, de conocer más, de recorrer más, de disfrutar más. Nunca parece suficiente, por más cansado que estés, mientras estás de viaje, cada mañana amanecés con energías renovadas y salís a la calle como si fuese el primer día. En este blog me he propuesto, entre otras cosas, relatar mis viajes y experiencias vividas. Este post es el octavo correspondiente a la ciudad de New York. En los primeros seis, encontrarás relatos correspondientes a mi primer viaje, en Enero de 2011. A partir del séptimo, lo vivido en Setiembre de 2012. Si querés leer el post anterior, hacé click en el siguiente link:



Estábamos en el primer día. Habíamos intentado conseguir descuentos para ver Zarkana, del Cirque du Soleil y no habíamos tenido éxito. Pasamos más de una hora (quizás dos) en esos trámites y no estábamos demasiado contentos con los resultados obtenidos. En el viaje entre Miami y NYC, habíamos hecho una lista de cosas por hacer en los pocos días de visita, y cada hora que pasaba, era (potencialmente) un lugar menos a visitar. A esa altura serían aproximadamente las 5 pm. Nos habíamos movido principalmente por la zona del Times Square, cerca del Rockefeller Center y del Radio City Music Hall. Nuestro listado de tareas incluía la visita al Museo de Cera Madame Tussaud's, que se encontraba realmente cerca de nuestra ubicación, por lo cual, fuimos hacia allí.

Visitar USA, siendo turista latinoamericano, tiene una desventaja: los precios. Cualquier museo, acuario o lugar turístico que quieras visitar, no te baja de los u$s 30 la entrada. Quizás para ellos es un precio razonable, pero bueno, para quienes vivimos de este lado del Ecuador no resulta demasiado barato. Aún así, compramos las entradas correspondientes y fuimos a visitar a ver qué onda. Ya de primera, te espera una estatua de Morgan Freeman en la entrada, invitándote a pasar. Es asombroso el nivel de detalle de las mismas; si bien en algunas es sencillo darse cuenta que no son reales, existen otras que perfectamente te las podés confundir con el famoso de turno. Dejo algunas fotos que ilustran mis comentarios:



Además de las esculturas, también hay algunas cosas más para ver. Hay un tipo disfrazado, simulando ser una estatua que cuando pasás por al lado te asusta, pero además, te reta a pasar por un pasillo, donde intentan (básicamente) asustarte: salen manos de las paredes, está todo oscuro, hay ruidos de repente. En un momento se me enfrío el pecho y me dio cuiqui entrar, después junté coraje y lo hice. En realidad, entré porque sino iba a resultar ser menos valiente que cuatro o cinco minitas que SI entraron. También (como en todos lados) te podés comprar recuerdos del lugar y, como yapa, podés ver una "obra" de "cine" (con los personajes de "The Avengers") creo que 4D. Los únicos efectos multilocos, es que te salpican con agua en un momento y del respaldo del asiento sale algo (tipo un pincho) que te da un golpecito en la espalda. Nada muy disparatado, aunque bien por el intento.

Cuando salimos del museo, pasamos por Macy's, autoproclamada como la tienda más grande del mundo. Es groseramente grande. Tiene como nueve pisos, donde podés encontrar ropa y accesorios de cualquier marca, aunque si se quiere conseguir buenos precios, capaz sea mejor ir a un Outlet. Una curiosidad del lugar, es que cada piso tiene un 70% de cosas para mujer y un 30% de hombre, pero además, en todos los pisos siguen la misma distribución. Por decir un bolazo, si va una mujer a Macy's, tiene que ir al sector Norte, mientras que un hombre, debería ir al sector Sur. Es un ejemplo choto, únicamente para ejemplificar la distribución. Tiene múltiples escaleras mecánicas y ascensores. De hecho, si no estoy equivocado, en los pisos superiores del edificio (encima de la tienda), hay viviendas. Pasamos un buen rato recorriendo el lugar. Como nuestra intención no era comprar, sino más bien recorrer, anduvimos rápido. Aún así, para ver toda la tienda, tenés que pasar un par de horas.

A esa altura ya era de noche. Instintivamente volvimos al Times Square, que oficia de imán, siempre terminás ahí parece. Como ya estaba picando el hambre, buscamos algún lugar para cenar. Intentamos ir al Hard Rock del Times Square, pero estaba repleto de gente y nos fuimos. Por otro lado, yo andaba con ganas de ir a Pizza Hut, por lo cual, consultamos el GPS y fuimos al más cercano. Al llegar, vimos que era un T.G.I. Friday's, que además tenía un cartel de la pizzería afuera. Entramos. Nos ubicamos. Al ver el menú, nos percatamos que habíamos sido vilmente engañados, no había nada de Pizza Hut en ese menú. Los precios estaban medio caros para lo que teníamos planeado gastar y nos demoraron pila de rato en traer el pedido. No fue una buena elección comer ahí, definitivamente.

La jornada terminó dando vueltas por Manhattan y volviendo, cansados (muy mucho) a Astoria, Queens.