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domingo, 18 de agosto de 2013

Boston - Parte 3

Es raro. En su momento, me había propuesto escribir por lo menos una vez a la semana, como forma de rememorar grandes recuerdos, pero a su vez, para darme cuenta cuánto me gusta viajar y conocer cosas nuevas. De esta forma, cuasi inconscientemente, uno se predispone a pensar en el asunto, a pensar en viajar nuevamente, con el válido razonamiento de querer repetir aquello que uno ha disfrutado enormemente. Incluso, he llegado al extremo de tener de fondo de escritorio un paisaje de NYC, tanto en el laptop como en la PC del trabajo, como forma de recordar, día tras día, que tengo que volver.

Pese a esto, la última entrada que recuerda este blog, corresponde al mes de Marzo de 2013, es decir, de hace casi cinco meses. Como siempre, facultad, trabajo y viajes (para variar!) han conspirado en contra de la asiduidad de mis relatos. 

Sin más, intentaré volver a la línea de historias, que si no recuerdo mal, nos situaba en la ciudad de Boston, en esa visita fugaz de mediados de Enero de 2011. Para leer la entrada anterior, click en el siguiente link:


Antes de seguir con el hilo argumental, me permito un breve impasse para resaltar que acabo de notar que tanto esta entrada, como la anterior, comienzan con la frase: "Es raro.". Es raro.

Ahora sí. Terminamos nuestra visita por el Museo de Ciencia de Boston y decidimos ir a conocer el campus de Harvard. Sinceramente, no tengo el recuerdo totalmente fresco de toda esta experiencia, por lo cual, me guiaré por fotos, imágenes vagas que flotan por mi cabeza y lo que no recuerde, intentaré que pase lo más desapercibido posible.

Sin embargo, antes del relato, un poco de cultura general. Harvard es una universidad privada que fue fundada en el año 1636 (si, 1636!) que se encuentra localizada en Cambridge, Massachusetts, contando aproximadamente con 6.700 estudiantes de grado y 13.000 de posgrado, siendo la institución de enseñanza superior más antigua de los Estados Unidos. Es la mejor universidad del mundo según varias calificadoras internacionales.

Llegamos al campus de Harvard a través del subte, como casi siempre en este tipo de ciudades. Quien haya visto la película "La Red Social", donde se habla de Facebook y su proceso de creación, seguramente recuerde imágenes como la siguiente (por más que en la película creo que no hay escenas con nieve).


Son múltiples los edificios en el campus. Por su forma y distribución, se me antoja a que muchos de ellos (similares a los de la foto) son residencias estudiantiles. Es más, no me extrañaría que estén divididas según las fraternidades (onda theta-gamma-alpha), pero bueno, eso es más hipotético que real. Anduvimos paseando un poco por sus alrededores, tomando fotos con un tal John Harvard (para los despistados, el que dio nombre a la Universidad) y conociendo la zona. En el mismo predio, hay una especie de capilla/iglesia, que estaba cerrada a esa hora.

Continuando con la recorrida, encontramos un edificio que parecía servir para el dictado de clases. Entramos. Efectivamente, confirmamos nuestra teoría. Una de las mayores decepciones, fueron los salones. Por algo que desconozco, me esperaba algo totalmente distinto, a fin de cuentas, una de las mejores univesidades del mundo, debía tener algo diferente. Pero no. Me encontré con pasillos apenas más amplios que los de mi facultad, salones en formato de anfiteatro (si no recuerdo mal) y quizás el entorno un poco más decorado. Pero nada muy loco. Por otra parte, también vimos un salón lleno de computadoras de escritorio, que se me ocurre podría ser un laboratorio de informática, pero no sé si sería realmente. Otra mini decepción, fue no encontrar ningún cartel nomenclator que indicara que uno estaba en Harvard, estuvimos varios minutos buscando para sacar una foto, pero nada.

Al igual que múltiples universidades de Estados Unidos, Harvard cuenta con una tienda donde se pueden comprar distintos productos relacionados al instituto, desde libros de texto, hasta remeras, gorros, llaveros, y casi cualquier artículo que uno pueda imaginar. Hicimos una breve visita, en la cual me hice de una taza con el escudo de Harvard y seguimos viaje.

Dado que en la ciudad habíamos conseguido alojamiento gratis, se nos ocurrió la brillante idea de invitar a los dueños de casa a cenar a algún lugar. Evidentemente, sin conocer Boston, les dijimos que hicieran los honores y fueran ellos quienes eligieran el sitio, a fin de cuentas, qué podría pasar? 

Antes de continuar, entiendo necesario hacer una pequeña aclaración. Dado que nuestro viaje era de arriba de tres semanas, solíamos almorzar y cenar en lugares de comida rápida y/o barata, cosa de no desprendernos de demasiados dólares en cada ingesta. Sigo.

Nos encontramos con los dueños de casa, quienes nos llevaron a un sitio que al menos desde afuera, no tenía mucho aspecto de nada. Entramos, nos ubicamos y nos trajeron el menú. Lo único que voy a decir, es que comí los mostacholes más caros de mi vida y que el costo de la idea fue de (algo así como) u$s 230 (y eso que los dueños de casa pagaron el vino y la propina, sino se iba a 300 fácil). Nunca había perdido tanto dinero en tan poco rato, hasta hace algunas semanas en Miami (ya llegará esa historia).

Lo cierto, es que una vez finalizada la cena y para quemar los pocos dólares que aún nos quedaban, salimos a romper la night en Boston. Va, en realidad, nos metimos a un típico bar de Estados Unidos, con una barra central rectangular y múltiples LCD, a tomar unos tragos para matar el frío. Nada raro ni ultra loco. Una vez terminada la joda, emprendimos marcha hacia nuestro alojamiento. Como detalle de esa caminata al frío, resalto que infringí una regla medio jodida (que no hubiera estado bueno si me agarraba la cana y dejo al lector imaginarse qué pude haber hecho), y que nos clavamos una muzzarella en Papa John's Pizza.

Finalmente, llegamos al apartamento, donde pasamos la noche. Para terminar el capítulo Boston, teníamos boletos para ir a NYC en un ómnibus que salía a eso de las 6 am. Por alguna razón rara, le erramos al horario y perdimos el bus. Diga que el tipo de la empresa se la jugó y nos dejó subirnos en el turno siguiente, 20' después.

Listo, terminé con Boston. Felizmente aún me quedan varias ciudades por escribir, con lo cual, tendré que decidir en estos días por dónde sigo. Gracias por llegar hasta acá!

viernes, 29 de marzo de 2013

Boston - Parte 2

Es raro. Casi todas las ciudades en las que he estado, me han dejado una gran impresión y la gran mayoría de ellas, las ganas de volver. Sin embargo, esa sensación (no se por qué) Boston no me la dejó. Lo gracioso, es que pensando en retrospectiva, el día y pico que paseamos por la ciudad (además de ser bastante intenso) fue muy disfrutable. Supongo que puede llegar a deberse por cuatro motivos, a saber: 

1) El paseo duró realmente poco, estuvimos un día completo y dos noches, con lo cual, uno no se acostumbra al lugar cuando ya se tiene que ir. Esa podría ser una de las explicaciones.
2) Era la ciudad inmediatamente anterior a la ida a New York, con lo cual, quizás con cualquier otra ciudad me hubiese pasado lo mismo y no la habría disfrutado lo suficiente.
3) La noche anterior a irnos, pagamos una cena de arriba de 200 dólares. Más adelante, detalles.
4) Todas las anteriores.

Ahora me doy cuenta que volvería a Boston y le daría una segunda oportunidad, aunque estaría al menos tres días, de forma de "conocerla" un poquito más.

Si estás por acá, te recomendaría que leas mi entrada anterior de Boston. La encontrás en el siguiente enlace:



Ya habíamos recorrido el MIT lo suficiente. Ya habíamos recorrido (un poco) el campus y entrado a alguno de sus edificios. Ya habíamos comprado algún que otro recuerdo para que sirviera de testigo a futuras generaciones (?). Ya habíamos sacado algunas fotos (incluído el iglú que comenté en la entrada anterior). Era hora de partir.

Estaba en nuestros planes conocer el museo de ciencia de la ciudad. No recuerdo si nos habían recomendado que lo visitáramos, o si fue producto de nuestra minuciosa investigación, lo cierto es que hacia allí partimos. Sin embargo, optamos por pasar antes por el "Old City Hall" de la ciudad. Es un edificio que por el tipo de construcción, parece ser bastante antiguo y lujoso. No entramos al mismo, aunque aprovechamos para sacarnos una foto con una escultura de un burro que había afuera. No tengo ni idea cuál era el significado de la misma, pero bueno, allí estaba, algo tendría que representar imagino. La siguiente foto es bastante fiel al escenario con el que nos encontramos, salvo que el burro que nosotros vimos, no tenía la capa de nieve que tiene este.




Pese a eso, imagino que estaría recién quitada, porque como comenté varias veces ya, había muchísima nieve en la ciudad ese invierno.

Un par de cuadras después del "Old City Hall", atravesamos una plaza. No tengo idea su nombre o si era importante o no. El lector se preguntará entonces por qué comento esto. Por lo siguiente: la plaza tenía (al igual que muchos lugares en USA) wifi gratis, con lo cual, enfermitos nosotros, anduvimos a paso lento por la misma captando algo de señal y actualizando nuestras redes sociales, leyendo mails y todo eso que se hace en internet. Un grupo de palomas (realmente grande) andaba todo junto por la plaza, como si hubiera alguien que las estuviera alimentando. Sin medir riesgo pasamos junto a la "manada" de plumíferos, que para sorpresa nuestra, comenzaron a seguirnos desafiantes. En fin, fue medio bizarro apurar el paso porque un grupo de palomas te persigue, pero bueno, eran muchas y tenían aspecto de malas.

Antes de llegar al museo, pasamos por el Boston Harbor. Básicamente es un puerto, donde había un par de barcos amarrados. Por lo que leí, es un puerto natural y se puede apreciar una vista muy linda desde allí, creo que incluso la nieve le daba un encanto medio especial. Pero no voy a entrar en demasiado detalle dado que no estuvimos mucho rato, pero es recomendable para visitar en caso de estar varios días por la ciudad.

Finalmente, y luego de toda la redacción previa, llegamos al museo de ciencia de Boston. Como todo museo que pude visitar en los Estados Unidos, era realmente grande e interesante, necesitando un día para poder apreciarlo en su totalidad. Tiene muchas secciones, cada una dedicada a una parte o sector de la ciencia. En particular, me resultó muy interesante una exposición de fauna, en la que mostraban réplicas de animales ya extintos o a punto de extinguirse. En algunas vidrieras, también mostraban algunos de diferentes especies, pero que sin embargo tenían un pasado común del cual habían evolucionado de una forma distinta. En otro sector del museo, había alguno de las creaciones más famosas de los más grandes inventores de la historia. La siguiente foto por ejemplo, muestra la bomba de agua diseñada por Leonardo Da Vinci:



Continuamos caminando por el museo, hasta encontrarnos con un área exclusivamente dedicada a la historia del ferrocarril y del tren, mostrando cómo han ido evolucionando a lo largo de los años, desde los primeros esbozos y maquetas de los mismos, quizás pertenecientes a los 1800s, hasta réplicas de la diversa maquinaria que se ha ido utilizando, mostrando cómo la evolución tecnológica afectó al tren.

Otro sector muy interesante es el de simulación de eventos climatológicos. Había una máquina en la que se recreaba un tornado (a escala súper reducida) y su movimiento. Si no recuerdo mal, había un sector en el que se podía entrar a una habitación y ver los efectos de un terremoto, según su escala, desde los más imperceptibles hasta aquellos más dañinos. Debido al tiempo que ha pasado, no me acuerdo muy bien dónde estaba, pero había una bola de plasma. Para los no entendidos, son esas bolas en las que uno apoya las manos encima y toda la corriente que circula adentro se dirige (dentro de la bola) hacia el lugar donde apoyamos nuestra mano.

En nuestra recorrida, llegamos a un sector de viajes espaciales. Entre otras cosas, te podías encontrar con uno de esos carritos que envía la NASA en las misiones espaciales a explorar otros planetas. En este caso, habían hecho una réplica del suelo de la Luna y el carrito se movía en el mismo, esquivando obstáculos. De hecho, creo que también podías comandarlo con un control. Había también una cápsula espacial, donde uno podía ingresar y ver desde adentro.

Take a closer look, es un sector donde se utiliza tecnología para que podamos ampliar nuestros sentidos. Para esto, se utilizan cámaras infrarrojas, detectores de calor, microscopios que amplian imágenes para poder ver cosas que a simple vista no podríamos. Es muy interesante y recomendable.

Finalmente, llegamos a la parte de matemáticas. El hecho de haber estudiado una carrera con una fuerte dosis de cálculo, álgebra, lógica y materias afines, nos permitió conocer algunas de las cosas que se mostraban. Había un mural con una línea de tiempo, mostrando las grandes contribuciones hechas a la matemática a lo largo de la historia. En el área de probabilidad, estaba representada de forma muy entendible la campana de Gauss. Un hecho muy destacable, era que se habían preocupado de mostrar cómo influye la matemática en fenómenos naturales.

En el siguiente link, se pueden encontrar con las exhibiciones del museo de ciencia de Boston:



Finalmente, lo último que voy a decir del Museo de Ciencia y espero haberlo reflejado en todo lo que conté anteriormente, es que fue pensado para que sus visitantes puedan interactuar con muchísimas de las cosas que se exponen, lo cual lo hace muy atractivo y altamente recomendable en caso de visitar la ciudad.

Había pensado hacer únicamente dos entradas de Boston, pero bueno, ésta se extendió más de lo previsto, por lo cual, la siguiente será la tercera y última parte de esta ciudad. En la misma, hablaré de Harvard, de la cena más cara de la historia y alguna que otra cosa más.

lunes, 18 de marzo de 2013

Boston - Parte 1

En la entrada anterior, había culminado el racconto de mis travesías por New York. Sobre el final, mencioné que mi próxima entrada seguramente contaría cosas buenas para hacer tanto en Chicago como en NYC. Beh, me arrepentí. En algún momento lo voy a hacer, pero desde hace varios días, vengo inspirado y con ganas de escribir sobre la ciudad de Boston. Pero es raro, porque si bien pasamos dos días en la ciudad y tengo pila de recuerdos de la misma, mi mente no logra seguir una línea temporal de las cosas y estoy seguro de que ya me he olvidado de bastante. Como siempre, voy a intentar contar las cosas utilizando como recordatorio mis propias fotos.

En post anteriores, he hablado de Chicago y New York City. Si te interesa leer mis experiencias en ambas ciudades, pasá por acá:



Era Enero de 2011. Quizás para la mayoría de las personas, esa fecha no aporta demasiado al relato. Sin embargo, nuestro viaje se vio afectado seriamente por suceder en esta época del año. A mediados del mes de Enero de 2011, se produjo una de las peores tormentas de nieve en el norte y noreste de los Estados Unidos. Como consecuencia de lo anterior, muchos vuelos se reprogramaron y varios otros se cancelaron hasta nuevo aviso. Nosotros en ese momento, nos encontrábamos en Kansas City, en el estado de Missouri, siendo Boston nuestro próximo destino. Sufrimos cuatro cancelaciones o postergaciones de vuelos por esta tormenta amiga. Además, lo que más nos enojaba, era que ya de por sí íbamos a estar muy pocos días en la ciudad de Boston, por lo cual, un día menos en la misma, significaba perder un gran porcentaje de lugares para conocer. Decidimos ir al aeropuerto y pedir una solución; la alternativa que nos consiguieron fue hacer escala en Dallas en lugar de Chicago, dado que el mismo estaba cerrado. No dudamos y aceptamos la propuesta. Del aeropuerto de Dallas no tengo demasiado para decir, salvo que es grande (demasiado) y que tiene un sistema de trenes que permite desplazarse entre las terminales del mismo. Dejo un link:


Como podrán leer en el link anterior, está totalmente automatizado, siendo el sistema de trenes de aeropuerto más grande del mundo. Como detalle adicional, pasa cada dos minutos y alcanza los 56 km/h.

Dicho lo anterior, pasemos a lo que realmente motiva este relato: Boston. Lo primero que vimos en la ciudad fue nieve. Mucha. Nieve a niveles escandalosos. Habíamos convivido con nieve tanto en Chicago como en Kansas City. Incluso en esta última hicimos un snowman al calor del pleno invierno. Sin embargo, mi experiencia es que Boston en invierno es escandalosamente nevado. Apenas llegamos, tomamos un taxi desde el aeropuerto hasta llegar al apartamento donde nos alojaríamos. Era tanta la nieve, que cuando el taxi se detuvo, notamos que había un auto estacionado enfrente a nosotros, que tenía dos montañas de nieve, tanto adelante como atrás. Nieve que habían retirado para poder sacarlo. Nieve que, acumulada, era más alta que el propio auto. Pero no era de esa nieve blanca de los cuentos de hadas o de ese color infinitamente blanco de los paisajes nevados del Central Park. Toda la nieve que vimos en Boston era nieve sucia, marrón, nieve transitada por autos y acumulada contra las veredas para facilitar el paso. Una de las pocas ventajas, es que pese al clima nevado y a la poca temperatura, no se sentía demasiado frío.

Al llegar al apartamento, nos esperaba una rica muzzarella y un PS3 (sí, ríanse, pero en Enero/2011, un PS3 estaba recién saliendo!). Creo que esa primera noche no hicimos demasiadas cosas. Habíamos llegado bastante tarde y no daba para salir a explorar la ciudad a las 3 am, sabiendo que te vas a quedar únicamente un día más.

Se hizo el día, el único que pasaríamos en Boston. Sinceramente, me arrepiento de haber pasado un único día allí, aunque la idea original (maldita tormenta!) era estar dos días y medio (o algo así). Debido a que los dueños de casa tenían que salir a trabajar, aprovechamos para levantarnos temprano. Si no recuerdo mal, bastante temprano de hecho. Demasiado temprano si uno piensa que está de vacaciones, algo así como 6 am (o capaz que fue a las 9 y tengo muy mala memoria!). Recuerdo que una de las personas que nos alojaba, iba siguiendo mediante su smartphone el recorrido del ómnibus y no salimos del apartamento hasta tanto no estuviera lo suficientemente cerca. Lo único rescatable del trayecto en bus fue que en ese momento, terminé de darme cuenta que había demasiada nieve y que era marrón.

Nos bajamos en una zona que era cercana al MIT. Quizás no muchos conozcan qué es este instituto. No voy a darles el pescado, voy a enseñarles a pescar. Acá va un link:



En un breve resumen, es el mejor instituto de ingeniería del mundo. En facultad, muchos de los materiales de estudio recomendados, o bien, que se obtienen al googlear, proceden del MIT. Eso evidentemente, genera a cualquier estudiante de ingeniería en una relación de amor-odio hacia el MIT. De todas maneras, si hay algún motivo por el cual este instituto puede ser conocido en Uruguay, es por el Plan Ceibal. En un breve resumen, este plan es una extensión de OLPC (One Laptop Per Child), idea propuesta por Nicholas Negroponte, fundador del MIT Media Lab. Para más información:



En fin, paseamos un buen rato por los nevados terrenos del MIT, por supuesto, con un café bien cargado de Starbucks y con la cámara de fotos en mano. Además, entramos en la tienda del instituto, donde se pueden adquirir desde el clásico material de estudio, hasta distintivos del MIT, como remeras, buzos, gorros, tazas, jarras, banderas; no sé, lo que se te ocurra. Dejo una imagen de una camiseta que se puede comprar en ese lugar:


Nos divertimos un rato y luego partimos. Algo que nos pareció bastante interesante, es que en los terrenos nevados del colegio, alguien (algún estudiante quizás) aprovechó para hacer un iglú y diversas esculturas muy simpáticas con la nieve (esta nieve sí era blanca).

Por hoy no voy a escribir más. Mi idea es hacer una entrada más acerca de Boston. Al fin de cuentas, estuvimos un día y dos noches allí, no hay demasiada cosa por contar. En la próxima entrada, debería hablar de nuestro paseo por el Museo de Ciencia, por los terrenos de la Universidad de Harvard y finalmente, de la cena más cara que en mi vida degusté. Finalmente, hablé bastante de la nieve pero casi no puse imágenes, así que dejo alguna de yapa cuando andábamos cerca del MIT.


Podrán apreciar que la nieve es bastante blanca y no en las cantidades que puse más arriba, pero créanme, había mucha más.

Si llegaste hasta acá, gracias! :D

viernes, 13 de julio de 2012

New York City - Parte 5

Supongo que cualquier mortal sentirá lo mismo. El primer gran viaje que haga, será incomparable. La primer subida a un avión, el primer despegue. Las ansias y nervios de los días previos. La tramitación de la VISA. El primer aterrizaje. En fin. 


Esta entrada corresponde a la parte 5 de la ciudad de New York, perteneciente a un viaje por la costa Este de Estados Unidos y México. Quizás haga referencia a entradas previas, por lo cual, si querés acceder a la anterior, hacelo acá:



Si mi memoria fotográfica no me falla y estoy relacionando bien los acontecimientos, voy a escribir sobre el día 3 en NYC. Tal como había comentado en otros post, la escala anterior a NYC fue Boston, desde el cual llegamos vía bus. Una de los lugares que más tenía ganas de conocer (y por el cual pasó el mencionado bus) era el Central Park. Es un lugar emblemático de la ciudad, inevitable para el turista. Tiene cierta magia en el aire. Sentís paz en medio de una ciudad en contínuo movimiento. Una isla en medio de la ciudad.

Era enero y hacía frío. Tuvimos la (mala) suerte de viajar en medio de la peor tormenta de nieve en los últimos 50 años en Estados Unidos. Muchos vuelos cancelados, mucho frío, mucha nieve. De todas formas, pese a eso, el Central Park estaba espectacular, mágico. 



Apenas llegamos, me di cuenta que es enorme. Es el doble de grande que Mónaco. Tiene muchos detalles (muchos escondidos), muchas cosas por conocer, con una cámara de fotos a mano, te enloquecés. Por las razones que expliqué anteriormente, el parque estaba cubierto de nieve. Era una capa espesa de 20 o 30 cms, salvo en los senderos del parque, que estaban completamente limpios y con su color negro asfáltico habitual. Existen muchos carros tirados por caballos, los que se pueden contratar para hacer un paseo por el parque. Nosotros preferimos caminar.

En una parte del parque, hay un "monumento" a John Lennon. Es una especie de placa circular, tipo un monolito, de unos dos o tres metros de diámetro y puesta en el piso, con la inscripción "IMAGINE".


Cerca, había una placa que agradecía a la generosidad de Yoko Ono y a una lista de países (incluido Uruguay) que habían aprobado y contribuido con la restauración de esa parte del parque. Continuamos caminando. En cierto lugar del parque, rodeado de nieve, había una fuente a la que llegaban múltiples caminos. Imagino que sería algún lugar central del parque, pero ni idea.

Algo medio bizarro que nos pasó, fue encontrarnos con un filipino (o de por ahí) vendiendo hot dogs al grito de "jo tó! jo tó!". No me inspiraba confianza, absolutamente nada. De todas formas, le compramos un jugo de naranja, cuyo color era similar al caribeño vencido de mandarina, y su gusto era peor.

La siguiente foto, tomada por mí, es de las mejores tomas del viaje. Es en uno de los bordes del parque, como podrán apreciar:


En un momento, llegamos a un ZOO infantil, al cual no entramos, dado que había que pagar y no pintaba mucho. De todas formas, pudimos recorrer un poco las zonas cercanas. Por otra parte, había un laguito cercano, donde habitaban decenas de patos y animales similares. Un entendido en la materia quizás podría reconocer varias especies de animales nadando en el lago, para mi eran todos patos. Creo que incluso se los podía alimentar, dado que no estaban muy separados del acceso del público.

Finalmente, como no podía ser de otra forma, nos encontramos con una pista de patín sobre hielo. Dado que ya habíamos demostrado nuestras aptitudes en la pista de Chicago, optamos por no avergonzar a los pobres niños patinadores. No queríamos que cargaran con ese peso el resto de su vida.

Luego de sacar varias fotos más, optamos por abandonar el parque. Algo curioso, en uno de los bordes, pueden verse diversas esculturas y monumentos de próceres y políticos latinoamericanos.

Por ahora no escribo más, aunque en estos días, prometo volver con la parte 6 de NYC!