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sábado, 22 de febrero de 2014

Florida - Busch Gardens/Orlando - Parte 2

Hace más de tres meses había comenzado a generar esta entrada. Sin embargo, en ese momento no encontré motivación suficiente como para escribir y me propuse hacerlo en los días siguientes. Lamentablemente, la motivación no llegó y el blog quedó en el olvido. Hasta hoy.

Anteriormente había relatado mis primeras experiencias en el estado de Florida, Estados Unidos. Para más información, ir a: 


Tal como conté anteriormente, el plan para el día era concurrir a Busch Gardens. A modo de información, es uno de los parques de atracciones más famosos del país. Quien sea asiduo a este blog, pronto se dará cuenta que soy medio aficionado a estas cosas. Dado que Tampa (ciudad donde se encuentra el parque) se encuentra a una distancia considerable de Orlando (más de 100 kms), arreglamos para que un servicio de buses nos pasara a buscar por el hotel. De hecho, creo que tienen previsto este tipo de situaciones y el precio del ticket incluye el transporte.

Al igual que otros parques, Busch Gardens es enorme. Tiene como particularidad que cuenta con una paisajes estilo africanos. Es más, no son únicamente los paisajes, sino que cuenta también con muchos animales típicos de la zona, como pueden ser elefantes, cebras, cocodrilos o jirafas. Investigando un poco, descubrí que es una de las instituciones zoológicas más grandes de los Estados Unidos y que cuenta con arriba de 2700 animales. Dejo una imagen para mostrar de lo que estoy hablando:


Como se podrá imaginar el lector, el parque tiene mucho verde y naturaleza. De hecho, en algunos casos es posible interactuar con ciertas especies. En un sector del parque pudimos acceder a un área donde se podía alimentar canguros. Ahora que lo pienso, deberían ser canguros jóvenes, dado que eran bastante más pequeños que lo que uno está acostumbrado a ver por TV, pero bueno, igual es muy recomendable hacerlo, no siempre se tiene la posibilidad de tener un animal salvaje en forma tan accesible. Otros animales potencialmente más peligrosos no estaban tan al alcance, aunque no se los veía enjaulados como puede llegar a ser un zoológico.

Después de todo lo relatado, el lector podrá pensar que Busch Gardens es simplemente un lugar para estar cerca de la naturaleza. Sin embargo se equivoca, puesto que en medio de todo ese verde, existen decenas de atracciones para conformar un parque de diversiones estupendo. A los valientes, les informo que este parque tiene un gran número de montañas rusas, entre las que se destacan: Montu, Kumba, Scorpion, Gwazi y SheiKra. En esta última, una vez que se sube la primera pendiente y previo a la primera gran caída, te dejan suspendido unos tres segundos mirando hacia abajo y luego te sueltan a gran velocidad. Es por esto que este tipo de montañas son llamadas Dive Coasters, dado que tienen la característica de tener una caída de 90 grados de inclinación. Como consejo, es altamente recomendable ir en el primer carro y apreciar todo de primera mano.

Cuando fuimos a Busch Gardens, en enero de 2011, estaban construyendo una nueva atracción, denominada Cheetah Hunt, que parecía ser bastante enorme y divertida. Habrá que volver a ir y comprobarlo! Finalmente, este parque cuenta con un tren interno para poder ver sus paisajes y animales más de cerca. Además, si se cuenta con el mapa del parque, sirve también para caminar menos para ir de atracción a atracción :D

Una vez que volvimos a Orlando, habíamos planeado ir a un Shopping de Outlets llamado Premium Outlet, que se encontraba muy cerca del hotel donde nos alojábamos. Para el que no conoce este tipo de lugares, son cientos de tiendas (de marcas importantes) que se establecen en un lugar y con precios bastante ventajosos en comparación al precio oficial de los productos. A modo de ejemplo, por 30 o 40 dólares se pueden comprar buzos, vaqueros o camisas de marca e incluso, si se busca bien, se puede llegar a pagar bastante menos.

Luego de llenar algunas bolsas con productos nuevos, volvimos al hotel a cenar y preparar todo. Al día siguiente partiríamos para uno de los mejores hostales de los Estados Unidos según votación popular (?).

jueves, 31 de octubre de 2013

Florida - Miami/Orlando - Parte 1

Hace algunos años, posiblemente más de diez, leí El Señor de los Anillos. Probablemente sea uno de los mejores libros que haya leído y seguramente también de los mejores que vaya a leer. Es una obra muy intrincada y a medida que se avanza en la misma, se plantean distintos escenarios, diferentes personajes y el relato se centra por momentos en uno y al siguiente capítulo en otro totalmente distinto, permitiendo que la historia sea muy heterogénea y rica en contenido. Sería de mucho atrevimiento compararme con Tolkien (no me llega ni a los talones!), sin embargo, mi idea con los relatos de Florida sería poder desarrollar una historia similar, con idas y vueltas, cambiando permanentemente de escenarios y de situaciones, de fechas y de protagonistas. Hacia allí vamos!

La historia arranca en Miami, allá por Enero de 2011, cuando por primera vez me subía a un avión. Tal como comencé a relatar en Chicago - Parte 1, Miami formaba parte de una gran vacación tanto por Estados Unidos como por México. De hecho, Miami fue la primera ciudad que pisé luego de bajarme por primera vez de un avión. Sin embargo, ese primer pasaje por la ciudad fue muy breve, dado que era nuestra conexión para ir a Chicago. En menos de dos horas desde que nos bajamos del avión, debimos hacer todos los trámites migratorios, trasladar nuestras valijas (las grandes) de un sector a otro del aeropuerto y luego correr infinitamente (con nuestros carry on) hasta llegar al avión siguiente.

Aproximadamente dos semanas después, temprano en la mañana, estábamos tomando un vuelo desde la soñada New York hasta la cálida ciudad de Orlando. Pasábamos de temperaturas heladas, a encontrarnos una ciudad con casi 30 grados. De paso, comparto una foto del hotel donde nos alojamos, el Clarion Inn Lake Buena Vista.



El objetivo era poder estar dos días en la ciudad e ir a dos parques temáticos. Por un inconveniente en nuestra salida desde NYC, en lugar de estar dos días completos en la ciudad, estaríamos sólamente un día y medio, con lo cual, debíamos planificar realmente bien qué parques visitar. Una vez que hicimos check-in en el hotel, al bajar al lobby descubrimos algo que hay en todos los alojamientos en Orlando: una persona que se dedica exclusivamente a asesorarte acerca de a qué parques te conviene ir, te vende entradas, te da folletos, completito el asunto. Teniendo en cuenta que ya era pasado el mediodía de nuestro primer (y penúltimo) día en la ciudad, el amable caballero nos recomendó visitar Seaworld y Busch Gardens (en Tampa), debido a que ambos parques forman parte de la misma empresa y contratando ambos paseos conseguiríamos un mejor precio (?). No dudamos mucho y aceptamos su propuesta. Taxi mediante, partimos hacia el parque de agua.

Al igual que todos los parques que más adelante relataré, Seaworld es sumamente prolijo y muy bien cuidado y decorado. Tal como sugiere su nombre, todas las atracciones y espectáculos tienen al agua como protagonista. Pueden verse también distintos animales libres caminando por sus instalaciones (en la mayoría de los casos no están al alcance de los visitantes, aunque sí muy cerca). Para muestra un botón, bah, un flamenco:


El parque es realmente bonito y tiene diversos espectáculos en grandes piscinas, con delfines y demás animales, que actúan en conjunto con múltiples acróbatas. Por otra parte, se puede disfrutar de algunas (no demasiadas) montañas rusas y atracciones con agua. Pese a esto, el parque es realmente grande y es necesario caminar muchísimo para recorrerlo por completo. Además, si bien la entrada da acceso a todos los juegos y espectáculos básicos, existen otros shows para los cuales es necesario desembolsar más dinero. Sin embargo, el parque no es nada del otro mundo y no entraría dentro de mis prioridades volver a ir. Si el lector jamás ha ido a Orlando y está pensando en ir, le recomiendo primero visitar los parques de Disney, para luego recién pensar en otras alternativas. Finalizada la recorrida, al salir del parque existe un sistema de ómnibus que esperan afuera y te llevan al hotel que les indiques (o a algunos con los que tienen convenio, ya no recuerdo!).

Al llegar al hotel, cenamos en un Pizza Hut realmente cercano y recorrimos los alrededores del lugar. Fue increíble darnos cuenta de que casi no se veía gente caminando, sino que todo el mundo andaba en su auto. Finalmente, dado que nos habíamos hecho "amigos" del taxista (un iraquí/paquistaní/afgano o símil), lo llamamos para que nos llevara a conocer la noche de Orlando. Allí, entramos a un par de pubs así como a un boliche medio pop/reggeatonero. Como detalle que me pareció medio extraño, la mayoría de la gente que nos cruzamos esa noche tenía pinta de latino (estilo centroamericano), cosa que uno se esperaría quizás en Miami, pero no allí. No es que todas las personas lo fueran, sino que todos estaban vestidos con un look similar. En fin, tomamos algunos drinks y luego volvimos a contactarnos con el tachero amigo, para volver al hotel.

La siguiente entrada seguirá siendo de Orlando, hablaré de Busch Gardens, de los Outlets y de alguna otra cosita más.